l. Propiedad Común de Tierras
"Debemos hacer la tierra propiedad común," declaró Henry George. Algunos de sus seguidores pensaban que había cometido un error estratégico con esa declaración. ¿Qué quería decir? ¿Era un "comunista"?
Básicamente hay tres tipos de propiedad: común, del gobierno, y
privada.
Propiedad común: Pertenece a toda la gente en común; es aquella a la cual todos tenemos el derecho de usar y disfrutar.
Propiedad del gobierno: Pertenece a toda la gente en común; es aquella a la cual todos tenemos el derecho de usar y disfrutar.
Propiedad privada: Es aquella a la cual un individuo (o grupo de individuos) tiene el derecho exclusivo a ser dueño, sacar ganancia y disponer a su gusto.
La propiedad común no es la misma que la
propiedad del gobierno. La propiedad común del
océano generalmente se reconoce; el océano no
pertenece a ningún gobierno. Y propiedad común es
diferente de propiedad privada. Propiedad común
permite el uso, pero implica una obligación a la
comunidad ya que los derechos de los demás tienen
que ser reconocidos.
Por su misma naturaleza, la tierra es propiedad
común, y nuestras leyes y tradiciones ya dan
testimonio reconociéndola como tal. De hecho, esto se
ha reconocido ampliamente por un número
sorprendente de grandes pensadores de muchas
culturas.
El principio de "dominio eminente" afirma la
demanda superior de la sociedad a la tierra. La
constitución del estado de Nueva York (EE.UU.)
declara: "La gente del pueblo, en su derecho de
soberanía, posee la original y última propiedad en
de todas la tierras dentro de la jurisdicción del
Estado." Las leyes Inglesa y Americana reconocen
generalmente la propiedad absoluta de bienes - pero
no de tierra. Estas leyes tratan del "dueño" de tierra
como un terrateniente - la tierra se mantiene bajo la
soberanía del pueblo y está sujeta a sus condiciones.
Para alcanzar el estado de propiedad común de
tierras, Henry George proponía que la renta de tierra
se pague a la comunidad. Este pago expresa la
cantidad exacta que satisfaría los derechos iguales
de todos los miembros de la comunidad. Los
individuos mantendrían sus títulos a la tierra, y su
garantía de tenencia y posesión segura. Este método
de hacer la tierra "propiedad común" también se
puede llamar "propiedad privada condicional de
tierra" (con pago de la renta a la comunidad), al
contrario de "propiedad privada absoluta de tierra"
(con la renta guardada en manos privadas).
2. Distribución de Tierra
En los EE.UU., aproximadamente el 3% de la
población es dueño o controla el 97% de las tierras
privadas. Los terratenientes más grandes son las
compañías petroleras y madereras, las cuales
poseen muchos millones de acres. Sin embargo, los
EE.UU. tienen un gran número de terratenientes
individuales; algunos dos tercios de todas las
familias americanas tienen título a alguna tierra,
aunque de ellos, son muchos los que tienen
hipotecas de largo plazo o sea que realmente son
dueños de sólo una porción pequeña del valor de su
tierra.
En los países "subdesarrollados", la propiedad en tierras está
extraordinariamente concentrada. En estas
sociedades, el problema de la tierra no es ocultado y
diluido como en los países más ricos. Un grupo
pequeño controla casi toda la tierra de la nación, y la
necesidad de tierra se siente agudamente.
La reforma agraria normalmente consiste en
fragmentar y redistribuir las grandes propiedades
recompensando a los terratenientes y haciendo
disponibles lotes pequeños para inquilinos en
términos supuestamente favorables.
Así varios dueños pequeños (luego recaudadores
privados de renta) se establecen en lugar de los
pocos dueños grandes. Los derechos de todos no se
respetan. Aparte de la injusticia de pagar
recompensa a los terratenientes, esta acción no toma
en cuenta los cambios sociales, como poblaciones
fluctuantes, cambios de generación a generación, ni la
tendencia de obreros rurales a trasladarse a las áreas
urbanas. En muchos casos, la tendencia al monopolio
se restablece y los lotes pequeños se asimilan de
nuevo en propiedades grandes.
Si, por otro lado, una revolución popular, cuya meta
original podría haber sido la reforma de posesión de
tierra, instala un régimen socialista, el resultado
común será la confiscación de casi toda la tierra y el
capital de la nación. Los derechos de los productores
de riqueza no se defienden cuando sus bienes y su
capital son confiscados y mantenidos como propiedad
del gobierno.
El tipo de reforma que propone Henry George, por
otro lado, establece derechos a la tierra iguales para
todos. Da a la gente la libertad de tomar tanta tierra
como pueda usar productivamente, con tal de que
pague a la sociedad. Así se permite que la economía
avance bajo condiciones de libertad personal. Aquí
puede verse como el remedio de Henry George se
compara con otras ideologías.
Al cambio del siglo XX, un movimiento mundial
surgió impulsando la aplicación del remedio
georgista, llamado el "Impuesto Único." En este
dibujo (1888) de la revista australiana The Beacon, el
Monopolista de Tierras, apoyado por su perro maligno
"Protección," echa a los trabajadores de las
oportunidades naturales.
3. Como Se Puede Aplicar El Impuesto Sobre Valores de Tierra
Henry George propone "abolir todo impuesto menos
uno sobre los el valor de la tierra." (Esto se ha
llamado "El Impuesto Único".) Ya se recauda en
muchos países algo de la renta de suelo por medio de
los impuestos. Sólo tenemos que hacer algunos
cambios en nuestro sistema de impuestos para
recaudarla toda.
Sin embargo, debemos darnos cuenta de que el
sistema actual de "impuestos sobre propiedades" es
realmente un impuesto sobre "bienes raíces" que
abarca dos elementos muy diferentes. Los "bienes
raíces" incluyen riqueza (edificios y mejoramientos)
tanto como tierra. Así que, el primer paso hacia la
aplicación del remedio de Henry George sería subir
el "impuesto de bienes raíces" sobre el valor de la
tierra y simultáneamente bajar el impuesto sobre
edificios y mejoramientos.
Sólo quitar la carga del impuesto sobre los
edificios sería ya una gran ayuda para las
economías urbanas tanto como para las rurales –
pero el remedio de George no se detendría allí. Su
meta última sería abolir todos los impuestos sobre
la producción de riqueza, subsistiéndolos por la
recaudación del valor total de la renta como fuente
para los ingresos públicos.
Aquí puede ver como esto bajaría los precios de las tierras y aboliría la especulación en ellas.
Este gráfico educativo del impuesto único de la década 1890 parece un poquito como un famoso juego de mesa ¿Sabía que el juego que todos conocemos como "Monopolio" fue diseñado originalmente para enseñar economía georgista? Elizabeth Magie Phillips sacó el derecho de patente para su "Juego del Arrendador" (Landord's Game) en 1904. Era idéntico en orientación y reglas al "Monopolio" de hoy – con una diferencia significante: los jugadores podrían votar a cambiar y jugar con las reglas del Impuesto único. Era más una herramienta educativa que un juego - ¡porque bajo las reglas del Impuesto único, nadie nunca perdió!
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